Time to move on…

Empecé por revisar los papeles que había en el suelo. Juntos y apilados en orden no parecían tantos. Revisando uno a uno empecé a separar los que todavía podría usar y a dejar en otro lado los que ya podían clasificarse como reciclables. El cuarto comenzó a llenarse de papeles por todos lados, con anotaciones, colores y uno que otro pensamiento al margen. Un año de papeles fueron saliendo, acumulándose, recordándome lo que hice y no…un año. Cuantas veces he hecho referencia a los cambios que este año ha implicado. Pero creo que nunca los había visto reflejados irónicamente en una pila de papeles. Cuanta nostalgia sentí, no lo puedo explicar. Vaya…me he acostumbrado a esta vida de sentimientos encontrados, de sensaciones desconocidas, de saber que al final del día, entre decisiones y sus consecuencias, y aún con todo el apoyo que he recibido… sólo me tengo a mí misma.Que extraña sensación de seguir en un proceso de auto-reconocimiento…uno que comenzó hace casi un año, uno que ha dado vueltas, ha tomado atajos y retornos y ha tomado rumbos inesperados. Que extraña sensación la de estar apilando lo que servía, como rastros del conocimiento que he tratado de encontrar y aprehender en este viaje. Todo en unas cuantas carpetas, todo en montones de letras, todo en una pila de ideas. Que extraña sensación la de haber conocido gente tan distinta que sin querer, se fue haciendo importante, fue pintando con sus propias acuarelas algunas horas de mi vida y que ahora también empieza a empacar para regresar a sus realidades. Que extraña nostalgia la de haber vivido con el nervio, la gastritis y el estrés en las últimas cinco o seis semanas y ahora todo pasó, ahora sólo queda esperar, ahora se abre otra etapa. Es esa la sensación…. la de abrir círculos nuevos mientras me ocupo de cerrar otros. La de empezar a ocuparme de tantos asuntos que me han tenido también con sentimientos encontrados y sobre todo mucha expectativa y emoción.

Hace un año escribía que me sentía inmersa en un espiral de cambios, y me parece un tanto irónico que ahora me sienta así de nuevo. ¿Será posible que se trate sólo de la vida? ¿Será que he elegido que así sea? ¿Será sólo que así debe ser? Cada vez me convenzo más de que el tiempo va dejando evidencia de su paso sobre los seres humanos de maneras tan diversas…. desde las pruebas que vemos en el espejo en pequeñas líneas o en nuevas tonalidades.. hasta las que se reflejan en nuestras reacciones, ideas y sueños. Este año ha sido un sueño que me ha hecho crecer como ningún otro hasta hoy. Y su evidencia se apila en montones de papeles, se acumula en fotos, recuerdos y sonrisas y se refleja en el espiral de cambios, que a pesar de generarme sensaciones similares, me divierte entre el vértigo y las vueltas que toman distintas velocidades.

Mi cuarto quedó en orden. Los papeles del suelo desaparecieron. La maleta que cargaré hacia la escala que me queda antes de cerrar el círculo, se volvió más pesada de lo que esperaba… cargando parte la evidencia de lo que vine a buscar aquí. Entre la emoción y la nostalgia de seguir avanzando y mirar lo que se queda atrás, me gusta la idea de tomar un tren mañana, de ir viendo como se aleja poco a poco Londres para acercarme a otro destino, a otra etapa, a otra decisión de vida. Y me gustan las mariposas en el estómago, las sonrisas y la mezcla de ambas con la nostalgia de comenzar a transicionar lo que ha sido mi vida en los últimos diez meses. Coleccionando imágenes, ideas, sensaciones, sonrisas y muchas buenas memorias para sazonar las siguientes etapas.

Breviario de viernes

A veces, buscas tanto llegar a un punto que cuando lo logras, no puedes creerlo. Abres los ojos y pareciera que se te inunda la mirada de luz. Abres los brazos y repartes la alegría que se te desborda con otros que sienten, al igual que tu, que se ha levantado un peso impresionante de tus hombros. Se mezclan la satisfacción, la alegría y el cansancio acumulado. Y así fue como al salir del último examen de la maestría, la parte del grupo que ya había terminado antes nos esperaba con una pila de chelas y una sonrisa enorme. Eran las 12 del día….y ahí empezaron mis vacaciones. Entre salud-salud y abrazos, entre risas y chistes tontos… con una big-mac en la mano y una chela en la otra. Regresé a mi casa sólo para recargar pilas, dejar la mochila y cambiarme… aunque hubo quienes no hicieron pausa y para las 8 de la noche eran un milagro de la ciencia al mantenerse en pie y seguir chupando. El lugar al que fuimos después del obligado Three Tunes, resultó muy entretenido. Primero por que nunca había visto a mis ñoños TAN emocionados bailoteando– así que aproveché para divertirme con ellos y de ellos. Luego porque la combinación de gente era muy diversa y me encanta que haya tantas nacionalidades siempre alrededor… y encuentro cierto encanto en acabar discutiendo tonterías como a qué se refieren nuestros himnos nacionales, a la comida o la manera de bailar… me encanta fascinarme con las diferencias y las inesperadas similitudes y reírme con las ocurrencias inocentes y tan faltas de morbo o picardía. Que extraño. Ahora que leo lo que estoy escribiendo me doy cuenta de que empiezo a ponerme nostálgica. El ciclo ha sido extraño, enriquecedor… y no sé ni como describirlo. En fin…es extrañamente gratificante esta sensación de libertad…

Deseos…

Quiero cantar, brincar y salir a correr hasta cansarme, tirarme al pasto, dejar que el sol brille en mi cara. Quiero escribir un cuento sin sentido y aprender algo nuevo, no sé, algo como que no se haya aprendido nunca antes y que no sirva para nada. Quiero bailar por la calle, dejando que la gente me vea extraño, que el vecino se sorprenda y que los niños se rían. Abrir los ojos, dejar de soñar cuando los cierro, porque vivo el sueño… sólo cantar, salir corriendo hasta cansarme y reírme, reírme como enana, sin razón aparente, sólo por que sí, por un beso, por una sonrisa, por el amor o por la amistad, por que en paz vivo, vida y puedo decir que nada me debes y nada te debo….
Si sobrevives, si persistes, canta,
sueña, emborráchate.
Es el tiempo del frío: ama,
apresúrate. El viento de las horas
barre las calles, los caminos.
Los árboles esperan: tú no esperes,
éste es el tiempo de vivir, el único.Jaime Sabines

Hay mañanas, como hoy, en que sólo deseo intensamente una mirada, un abrazo y un beso en la frente para irme a estudiar. Tan simple como suena y tan complicado como es.

Flash informativo

Prueba uno superada.
Uno menos.
Seguimos respirando.Ánimo ascendiente. Confianza mejorando.

Cinco por delante. Yo me encargo de que me hagan los mandados…..

Seguiremos informando.

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