Caricaturas

Ayer rescaté esta caricatura de un olvidado cajón de recuerdos… no puedo evitar sonreir al recordar todo lo que implicó que llegara a mis manos.

La caricatura, dibujada hace casi cinco años, fue producto de una campaña para ser representante de los alumnitos de relaciones internacionales de los que felizmente formaba parte.

Llegar a tomar esa decisión fue MUY divertido y complicado a la vez. Todo lo que ese año de mi vida implicó, fue más que gratificante y aprendí por montones. Recuerdos muchos de una época que se me fue más rápido de lo que imaginé.

Imágenes, voces, ideas, sonidos, emociones… muchas cosas vienen a mi mente con esta cari.

¿A poco no soy igualita? :)

Dejar de mirar

Puedo decir que no noté cuando sucedió. De repente, entre el tumulto y esas escaleras eléctricas que parecía que se hacían más lentas bajo el peso de la gente, me descubrí a mi misma revisando, re-conociendo el entorno. Me sorprendió la facilidad con que en algún momento dejé de mirar. Y en ese entonces olvidé fijarme en las parejas que van por las calles. Y omití voltear a ver al señor acostado en el suelo. Y dejé de mirar a los niños que corren en las escaleras del metro, a la señora que vende chicles o al tipo que vende periódicos por secciones. Se hicieron invisibles las multitudes. Pasé de largo sin observar la vida a mi alrededor, demasiado ocupada en mi propio andar. Dejé de percibir el olor del gentío apretujado en el transporte público. Dejé de sentirme parte de la gente. Todo se hizo parte del paisaje y dejé de mirar. Fui construyendo un mundo a mi medida y a mi gusto y hoy descubrí que fui dejando afuera muchas cosas. Esa sensación de sentirme uno más enmedio del infinito y quitarme cualquier sentimiento especial. Ese dejar volar la mente mientras imagino lo que podría haber en la cada uno de los mundos que se construyen en las millones de cabezas. La velocidad con que se aleja de la tierra mi pensamiento cuando no tengo que concentrarme en lo que hace el conductor de adelante….
*
Lo que empezó como una necesidad de desplazarme literalmente a lo largo de casi toda la ciudad cuando mi coche sufrió alguna rara epidemia, se convirtió hoy en un reencuentro con la seguridad que me regala esa sensación de saber que puedo deshacerme de una que otra parte de la infraestructura que me he construido. Claro que no es mi forma favorita de pasar el tiempo, pero sin duda observar detenidamente gracias al tiempo de espera obligado en el metro, me hizo pensar en como las infrastructuras pueden ser tan artificiales… tanto que dejo de mirar, de manera igualmente artificial, la realidad en la que vivo.

Cordura

Sigo pensando que en algún lugar, perdí la cordura. Tal vez eso no existe y la cordura es un mito, igual que la fuente de la eterna juventud que siguen buscando las grandes empresas cosméticas. En fin, tal vez sólo se trate de tener paciencia y encontrar lo que sea que cordura signifique con el tiempo. En una de esas, decido que prefiero la no cordura, pero sí la congruencia. Los cambios vienen de manera vertiginosa. Siempre me cuesta trabajo la idea de evolucionar a tantas revoluciones por minuto. Es agobiantemente emocionante y estresantemente divertida. Ok, tal vez sí perdí la cordura.

Not available

Hoy simplemente no estoy. Estos cambios drásticos en mi estado de ánimo me hartan de mi misma. Prefiero cerrar el changarro. Quiero esconderme un rato. Por el momento, me encuentro fuera de servicio. Regrese después…

La conspiración

Y
siempre
todo
empieza
con
una
llamada…

Estoy inmersa en la lectura de los temas que corresponden a esta semana. Suena el teléfono. Distraída respondo. (No me hace feliz que me saquen de la concentrancia…)
Si, soy yo señorita, en que le puedo ayudar.
Ah! del Consejo!! si si dígame, a sus órdenes! (se abren ojitos como platitos… )
¿Cómo, otra vez quiere saber si estoy interesada? ¡claro que si! (siento una ligera decepción “otra vez con la misma cantaleta, cómo les explico que me están matando de incertidumbre!!!!)
No, no tengo todavía otra alternativa confirmada. ¿Cómo que no ha tenido noticias mías? ¡si llamo cada semana! (le podría garantizar que su compañerito ya extraña que le bloqueee su extensión con mi insistencia!!)
¿Cómo? (ojos desproporcionadamente grandes)
¿Qué dijo? ( si, si, escuché bien…. es como si se me tensaran todos los músculos a la vez)
¿A qué se refiere?
¡Candidato firme!? (brinco de la silla y casi me caigo)
Si si, aquí sigo.
La escucho.
Si, cuando quiera voy.
No no me importa ir dos veces. (Mente en blanco, no puedo creer lo que me dice la voz del otro lado del teléfono…¿segura que no estoy soñando? no seas wey, pon atención!)
Si, estoy tomando nota.
Oiga, que noticia, GRACIAS. (Quiero besar a esa mujer ahoraaa!!!)
¿Está segura que no es reversible? (me meten a la incertidumbre de nuevo y voy a matar a alguien!)
¿No?
¿Segura? (respiro aliviada…incrédula…)
Si le creo, señorita, pero estoy muy emocionada con esto que me dice (siempre guardando la compostura… involuntariamente se ilumina el día).
Si, seguro le llamo. Usted me dice rana y le juro que yo salto hasta donde me diga! no se ría, es en serio… (si supiera que se acaba de convertir en mi persona favorita)
Cuelgo.
Suspiro.
No me la creo todavía.
Sonrío.
De un brinco estoy fuera de mi oficina. SI!!!!!!!!! se acabó la incertidumbre!!!!
Me vooooy!!!
Londres me espera!!!
Europa quiere conocerme!!
*
Dicen que si deseas algo con todas tus fuerzas… el universo conspira para que se cumpla. Hoy conspiró conmigo.
*

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