Y ya estuvo bueno de quejas. No sé que tengo que de todo tengo que quejarme o no estoy agusto y feliz. Hoy me he sentido muy bien. Me siento afortunada y me siento contenta. Ya no quiero andar arrastrando la cobija por cualquier cosa. ¡Bah! es suficiente… hay muchas cosas que no dependen de mí, pero mi actitud si que depende de mí. Y ya estuvo bueno. Así que haciendo honor al buen Sabina que traigo muy en boga en el mundo que me invento para consumo personal, hoy quiero recordar todos mis motivos. Tan obvios algunos, tan tangibles otros, tan increíblemente sencillos algunos más…
Ya veo como se estabiliza todo poco a poco y como el tiempo va pasando cada día más rápido. Ya me siento, como dice Gina, revalorando mi espacio y la manera en que vivo.
Y la verdad tengo dos días sonriendo mucho. Pensándome y soñándome en mi nueva casa. Agradeciendo mi trabajo y sus ventajas. Dejando que se me llene la cara de sonrisas al pensar que falta poco para que llegue mi niño. Disfrutando del calorcito que se genera cuando uno se siente orgullosa de alguien.
Creo que finalmente regreso a sentirme dueña de mi espacio. Quizás nunca dejé de serlo pero si dejé de sentirlo. Y ahora, neta que pinta bonito. ¡Hasta ganas tengo de hablar de grilla! Ya mañana platicamos… que me voy con una sonrisita a seguirle a mi libro… por cierto, muy recomendable… me gustan los autores locos locos (lean a Salman Rushdie!!)