Tortillas y botellas de luz…
-Buenos días joven, ¿qué le damos?
-Hola señito, le encargo medio kilo de tortillas.
-¿Azul como siempre?
-Sí, sí…
-¿Qué más?
-Déme tres kilos de luz de luna.
-Tenemos ésta que nos acaba de llegar de Japón. La juntaron a orillas de un templo budista.
-Suena bien. Me las llevo… ¿Y solar?
-Pues hay ésta que es del equinoccio pasado, pero esa sí es china, así que no se la recomiendo tanto porque es buen cliente. Esa verdecita es australiana, pero agarró ese tonito porque le filtraron los ultravioletas. Ya sabe como se preocupan los güeros por eso. Ésta de acá también nos acaba de llegar, la mandaron de un pueblo marroquí que está en el desierto pero la juntaron al atardecer cuando la el sol se escondía detrás de una montaña nevada que se ve a lo lejos. Vea: aquí dice Jbel Toubkal… es la montaña más alta del país. En una de esas, hasta la nieve siente, joven.
-Jajaja… Esa suena bien, déme dos botellas, por favor.
-Oiga, y esa luz de rave que le vendimos la vez pasada…¿qué tal le salió? ¿Le gustó? Porque nos llega más la próxima semana. Si quiere le aparto unas botellitas..
-Estuvo locochona, pero divertida. Sí, le encargo que me aparte unos dos kilos. Aquí tiene, se cuida y nos vemos la próxima semana.


