Bueh… salí a las 9 y tantos de la noche de la ciudad de México y ahora, para mi, son como las seis de la mañana con sol de las 10. He llegado a chile y debo esperar dos horas para volar a Montevideo y… este pinche aeropuerto no tiene sección de fumadores!! Ya la verdad no sé si esto es algo civilizado o todo lo contrario. Digo, después de un vuelo largo, sí se antoja un smoke y saber que aún faltan horas hasta que llegue a mi destino no me hace muy feliz. Viéndolo bien, me parece que esta sana situación es tan sensata como el hecho de que no haya carritos en este aeropuerto.
Resulta que me quitaron mi maleta de mano al abordar porque era tres centímetros más ancha de la medida oficial. Vieja maldita: todo el mundo traía maleta mucho más grande y el colmo es que yo escogí la mía precisamente porque era pequeña. Ahora ando cargando equipo extra en la espalda en lugar de rodarlo por los pasillos. Claro, si hubiera carritos en este lugar como en esos lugares civilizados… No todo el mundo necesita un carrito, así como no todo el mundo fuma pero.. Bueno, ya!… tenía que quejarme un poco… Ustedes disculparán.
Detalle del viaje: Mi madre suele decir que siempre estoy perdido en el tiempo y el espacio. Pero debo decir que está vez me ganaron y por mucho! Un brother que sin duda era judío (ropa típica) y estaba en frente de mi en el check-in se volteó y me preguntó de manera seria que si estábamos en ¿¡¿¡¿¡Abril?!?!?! Digo: está bien que no lo celebre, pero me parece que todas las luces, fiestas, ofertas, frío, vacaciones, marabunta en el aeropuerto, y uno que otro Santa lo hubiera hecho sospechar que aún no es primavera. Creo que llegó un poco temprano para su vuelo, porque fue a preguntar algo al mostrador, regresó, y huyó como si nadie hubiera visito nada aunque el punto nos sirvió de botana hasta que acabamos de entregar nuestros bultos.