30: The Future Looks Blurry but Bright.
Mañana es mi cumpleaños. A los treinta me tardo como media hora para arreglar mi casa. Eso es un record personal ya que desde pequeño he sido un desmadre. Sin embargo, después de un entrenamiento riguroso desde hace un año que vivo completamente solo, he logrado auto-imponerme disciplina. No fue fácil y creo que mi técnica fue algo bizarra y quien la conoce se ha reído mucho porque involucró armar checklists que me daban un punto de partida. Sí, sí… por ejemplo tenía listas de “sala”, “cocina”… y cosas que tenía que checar, como asegurarme que todo lo de cocina estuviera ahí y la ropa desapareciera de la sala y pasara a refugiarse al cuarto.
Hoy todavía me cuesta trabajo hacer trámites burocráticos y los pagos (cobrarlos y hacerlos) aún se me barren porque los detesto. Pero creo que es de las pocas cosas que tengo que dominar aún para decir que soy completamente responsable. Sin embargo, me parece que lo aprenderé muy rápido porque me estoy tirando al vacío.
He dejado la consultoría. Ya no me apasionaba lo que estaba haciendo y me sentía como el ñoño de la clase que siempre sacaba la chamba pero sin que le dieran crédito. La gente con la que trabajaba me decía que no me podían seguir el ritmo y me aplicaron varias detallitos que no fueron del todo de mi agrado. Supongo que podría haber aguantado vara, pero me di cuenta de que podía usar el mismo esfuerzo para construir algo que fuera mío y que me dejara ver resultado tangibles.
Hace tiempo que pienso en Arturo Cherbowski, mi sinodal de tesis quien, antes de que me fuera a Ginebra, me decía que yo era un idealista y que me daría cuenta de eso al entrar al mundo laboral. De hecho, me apostó y seguro le debo una comida o una botella de algo. Supongo que me cansé de saber que la mala organización y falta de liderazgo en ese organismo con el cual colaboraba iba hacer que el impacto de mis propuestas fuera bajo. Digamos que es un lugar con mucha gente con buenas intenciones trabajando bajo un sistema obsoleto y como siempre me ha gustado citar: “If you are not the lead dog, the scenery never changes”. No pensaba tortúrame con una labor, que si bien era noble, me aburría y se convertía, poco a poco, en una actividad realizada sólo por cuestiones monetarias.
Hoy me quiero dedicar a la foto al 100 por ciento. Es un reto ya que he tenido que aprender muchas cosas y llevo como un libro por semana. Super ñoñazo… pero hay cosas que uno tiene que saber y que sólo se aprenden velozmente si uno se entierra sobre una pila de libros. Me ha dado resultados ya que he tenido contacto con muchos fotógrafos y me doy cuenta de que cuando comentan un problema que tienen, aunque no sé bien como arreglarlo, detecto las causas del mismo antes de que me lo mencionen. Por ejemplo, la directora del proyecto del IFE me dijo que las colores de las fotos no se imprimían bien y luego luego, supe que se tenía que calibrar el monitor de la compu.
Como comenté en el post pasado. Estoy tomando un curso de fotoperiodismo con Proceso. Empezó el lunes y he tenido dos clases con Pablo Ortiz Monasterio, un reconocido editor de varias publicaciones importantes, que si bien me han parecido muy bueno e interesante, no me ha sorprendido. Lo digo porque resulta que mi experiencia en el lado editorial me da una buena idea de cómo se deben de hacer las cosas, cosas que no le sucede a muchos fotógrafos que sólo crean imágenes. Además, he visto fotos de marchas y eventos como los que yo cubrí y tengo que decir que sinceramente tengo calidad, cosa que incluso los otros fotógrafos comentaron. No cometo errores básicos y creo que tengo una buena idea de qué quiero presentar. Curiosamente, hay incluso fotógrafos que me buscan para que les de retroalimentación y me invitan a colaborar en proyectos.
Aun me falta mucho, pero siento que estoy despegando a una velocidad muy decente. En los próximos días habré acabado el diseño del nuevo photoblog, el cual será en inglés y fungirá como portafolio, y espero que esta semana aprenda a editar fotos en “photo-chop” de manera un poco más profesional. Así que en poco tiempo tendré todos los sistemas listos para automatizar la producción de imágenes a mi gusto.
Me gusta la idea de ser responsable y encargarme de mi propio negocio y educación. Me motiva, me apasiona y ya tengo tantas ideas para proyectos que no sé bien con cual empezar. Sin embargo ejerzo paciencia para asegurarme de que las bases sean fuertes porque sé que el comienzo será pesado hasta que domine ciertos aspectos que no sean tan divertidos como salir a tomar fotos.
Afortunadamente, hoy me puedo concentrar completamente a la foto porque tengo ahorrado los suficiente como para sobrevivir sin problemas por unos seis meses. Además, el próximo mes me cambio, por fin, a otro departamento. Por menor precio, tendré el mismo espacio para mi, pero compartiré casa con un Jarocho y el buen Cuquín, lo cual me caerá bien también porque esto de trabajar desde casa a veces se vuelve algo solitario. Además tendré una vez más balcón! Cosa que me hacía falta.


