For Good Behavior…
Antes de que mi padre partiera para Uruguay, me invitó a comer y esa última tarde de Septiembre vivimos una de esas clásicas charlas de hijo a padre que a todos nos marcan. Durante la plática y tal vez con algo de resignación, él reconoció que yo nunca había sido una persona a las cuales les interesa mucho el dinero. A él tampoco, de lo contrario trabajaría para la iniciativa privada, cosa que nunca le ha nacido …pero supongo que en esos momento él se preocupaba por mi situación económica y que tuviera un buen trabajo. Es normal: yo también preferiría que mi hijo tuviera dinero para estar tranquilo sabiendo que no se morirá de hambre.
Sin embargo, ese día tuve la seguridad de que él comprendía de que todos los proyectos que he hecho en mi vida han sido por algo más profundo que el protagonismo y el estatus social. Después de un año vio cómo logré conseguir un buen trabajo sin ningún “conecte” en un país que me era completamente extraño, conoció la labor que desarrollé para la Federación, y captó que mi forma de trabajar, bizarra para muchos, no es irresponsable, sino un reflejo de mi forma de ser que suele producir buenos resultados. Sus palabras y su mirada no tuvieron ningún rastro de “pero preferiría que hicieras esto”. Así, me dejó entender que yo tenía su bendición para escoger el camino que yo quisiera y que él confiaba en que yo saldría adelante.
Le causó mucha risa la forma en la cual yo me refería a Geneve-town: “mi prisión”. Al principio, este lugar no me gustaba para nada. La gente no es de lo más cálida, es un lugar muy pequeño y el clima es deprimente; más cuando se extraña a los amigos. Sin embargo, uno se acostumbra a lo que sea. Si esto era cierto, vivir en Versoix, alejado de los pocos amigos que tenía en Ginebra, era como estar en “solitaria”. Pero este lugar se convirtió en mi prisión por una sencilla razón: yo había tenido la ilusión de que, al estar en el ombligo de Europa, podría viajar y conocer otros mundos.
Lamentablemente, por razones que talvez explicaré en otra ocasión, yo acabé pasando casi dos años como el personaje de la canción de Manu Chao en mi Soundtrack. Salir implicaba que tal vez no regresaría al país, algo que no me hubiera molestado del todo, pero no quería dejar a medias los proyectos que había comenzado.
Hoy, quince días antes de que se acabe mi contrato y como me lo prometí a mi mismo, hablo de esta situación por primera vez en este blog. No lo había hecho antes por cuestiones obvias, pero creo que ahora comprenden porque en el post pasado hablé de mi parol board. Afortunadamente, este día me han dado confirmación de que regreso. Sin embargo, por buen comportamiento, me ofrecen que siga trabajando desde allá por un rato más y bajo nuevas condiciones. El viaje se acaba, pero las cosas parecen indicar que escogí el camino correcto, saldré adelante y no moriré de hambre.



on February 16th, 2006 at 11:52 pm
Vagito, conozco la mirada en los padres de satisfacción y orgullo de sus hijos. Tu padre esta orgulloso de tí, estoy completamente seguro.
Por otro lado, nuevas oportunidades se abrirán muy rápido y con el background que cargas no será difícil comenzar algo chido en tierras tenochcas… Suerte y felicidades por lo menos por lograr tus objetivos y por lograr un contrato a la distancia.
G.
PD. Ora si, ¿Cúando vienes? View all comments by Gallo
on February 17th, 2006 at 8:45 am
Qué fuerte saber que esta vez no hay incertidumbre acerca de tu partida. Inevitablemente me haces pensar en que la mía también está muy cerca… Comienzo a echarte de menos!
View all comments by geogitas
on February 20th, 2006 at 6:30 am
Jajaja… sí Gallito, creeme que yo tambien estoy seguro,
el punto es que lo está no por lo que he realizado sino por las razones por las cuales lo he hecho. Que no es lo mismo. Además de que acepta que no hacemos las cosas de la misma manera.
Gracias por las felicitaciones y esta semana compro el boleto de regreso. Hecho esto y teniendo listo lo de mi nuevo contrato, le pongo fecha al “bizness…”
Geogitas!! No te me apachurres! Que sabes perfectamente bien que los caminos se volverán a juntar. La diferencia será que nuestras aventuras probablemente ya no serán entre tanto frío ni tanto guero. Preocuparse y ponerse triste c’est null. (o como se escriba)
Además, sabes que tambien te voy a extrañar, pero mejor aprovechamos este último jalón, no?
Por cierto, me di cuenta que sí hay foto tuya en la fiesta, de hecho sales con las gueras. Ya la puedes ver. Sorry por no ponerla antes, se me chispotéo. View all comments by P.p.