D blog

January 17, 2007

Untitled

Filed under: Con los audífonos puestos — Dalya @ 5:25 pm

si alguna vez me pregunté cómo se sentiría ser campesina, creo que hoy obtengo una respuesta.

Todo evoluciona, todo sigue y crece y se desarrolla, y me siento en el ojo del huracán.

Se aproximan los eventos como balas que ni siquiera me despeinan, y me detengo a pensar (en medio del perpetuo espasmo en el que existo) que no hay caminos, no hay puertas, no hay túneles. Hay sólo cuatro paredes, donde extiendo los brazos y alcanzo a tocar los extremos.

Casi me hiperventilo,

Casi hay pánico,

Casi grito,

Casi corro…

Pero no hay puertas, no hay caminos, no hay ruta. No alcanzo a correr, gritar, apanicarme o reaccionar.

Me quedo ahí. En ese cubo aislado, donde no hay viento, ni luz, ni sonido. Donde puedo verme las palmas de las manos hasta memorizarme las líneas.

Sólo yo, y una nube turbia de pensamientos estériles. Deseos, sueños, aspiraciones. Ganas de salir, ganas de que el mundo sea diferente. Ojalás que sólo tapan los poros y me dan comezón.

And breathe… just breathe…

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