antes del atardecer… o cómo volver a creer.
La belleza de Richard Linklater reside en su infinita capacidad de conmoverme. Justo cuando pensé que no habría esperanza, años y años de duda se resolvieron en menos de hora y media.
Es el único hombre capaz de hacerme llorar antes del atardecer.
Sola, compro palomitas grandes… toditas para mí. Las acompaño con un gran gran gran refresco bajo en calorías que hace juego con el nada dietético chocolate que corona mi super combo grande. Venga! El cine está vacío, hay dos personas más en la sala siete. Nunca en mi vida he tenido tantas ganas de que los trailers duren tan poco… sólo quiero ver a Jesse, sólo quiero saber si estuvieron en Viena.
Ah! Paris… no había lugar mejor para el reencuentro.
Eh? son más flacos!, sin duda mayores… pero tienen esa misma chispa. Me hacen sonreír espontáneamente, como la primera vez. Ah! es hermoso reencontrarse.
Un café y un té de limón… un gato… una guitarra… y una última frase: “i know”.
Valieron la pena tantos años, en una hora y media volví a creer en el hermoso error humano que consiste en otorgar un lugar privilegiado del corazón a un individuo… amar.
Qué maravilla, Linklater. Te debo mi fe.
Ejercitar el olvidado arte de expresarse sin más, soltar los dedos, teclear rápido (casi sin tiempo de regresar sobre los propios typos… too much time wasted, to much time to come), sin pensarlo más.
Hace un buen rato que no te veo, pero leerte ha sido un descubrimiento (redescubrimiento). No regreses sobre las líneas, sólo dejalas nacer y tomar por sí mismas su lugar en este macrocosmosinmensollenodebytesybites.
Estoy sentado frente a mi computadora (le soy fiel de 8 a 10 horas diariamente), amablemente patrocinada por mi patrón. Un rato (separando por guiones la pinche tarde que no se acaba) muy agradable invertido en este blog.
Qué todo vaya bien por tu vida, que todo siga bien por tu vida y que nunca se acaben las funciones de cine que de veras valen los $50.00.
Saludos!
Comment by Anonymous — November 4, 2004 @ 4:26 pm
Era viernes por la tarde…cada pieza en su lugar…un cuadro blanco para el alfil otro negro para un peon…a la mitad del tablero se ve bien la pardita…
De la mano de la fortuita naturaleza, ella fue conducida al centro. Un universo vivido, una vida pasada. La historia, tan franca y tan simple…tan tuya y tan mía…Esa tarde viaje con un hombrecillo de la luna que me hizo dudar sobre la vida, pensar sobre el amor y existir en el instante mismo de la respiración. Fueron 80 minutos que a penas me parecieron cinco….
Al final de mi atardecer…respire con más alegria, con más ligereza y sin poder ocultar una sonrisa. Es tan reconfortante sentir y respirar. A casa me lleve un cachito de vida transformado en película…Ahora ya sólo espero que él escriba un libro…(jejejeje)
Saludos vecina!!! =)
Muchos y muy buenos saludos!
Abrazos!
luz!
y
Paz! =)
Lindo…
Lindo
lugar…
Orly™
http://elchoudeorly.blogspot.com
Comment by +oRLy+ — November 4, 2004 @ 5:48 pm
Vecina: Un saludo para usted. Tiene un Blog maravilloso…
Anonymous: Tres renglones y te reconozco. Gracias por tus palabras. Aún ahora me hacen sonreír.
Comment by Dalya — November 4, 2004 @ 9:51 pm