Te fuiste…
Te fuiste.
Eso fue todo. Un día ya no estabas.
fin.
Y cuando miro por encima de mi hombro arrastro una cadena de adioses que dicen “camina, porque ya no podemos seguir a tu lado”. Se acabaron los fines, me quedó una ligereza insoportable.
Sé que no vas a leer estas palabras, sé que no sabes nada de lo que realmente siento. Lo ignoras, quizás a propósito.
Pero te equivocas, si crees que no me dolió. Si crees que no me lastimas o que me facilitas la existencia existiendo sin ser lo que solías ser. Haciendo nada sólo consigues herirme.
Me dueles horrores, odio quererte, odio pensarte… odio pasar por estos pequeños instantes del día en los que me acuerdo de tí.
Por qué no te terminas de largar y te llevas contigo el vacío y la desdicha que tú mismo causaste? Por qué no te tiras de cabeza y te rompes las estúpidas ideas de no saber nada?
Por qué no te cansas de gustarme, de ocuparme, de matarme?
desaparece!!! desaparece!!! desaparece!!
vete ya
por favor